30 octubre 2009

EXPERIENCIA CON LA AH1N1


ENVIADO POR UNA LECTORA DE PUERTA NORTE, NOS PARECIÓ INTERESANTE ESTA EXPERIENCIA QUE COMPARTIMOS CON TODOS USTEDES, POR SER UN TEMA ACTUAL Y QUE PUEDE AYUDARNOS EN UN MOMENTO DE APURO.



Queridos amigos:
Una amiga, cuya hija tuvo AH1N1, escribió el siguiente recuento. Es lo más claro que he leído respecto a la dichosa enfermedad. Tiene montón de información que yo desconocía. Se los mando porque pensé que les sería de interés.

De nuestra experiencia con la influenza AH1N1 que tuvo Teresa, a continuación encontrarán algunos consejos que espero les sean útiles si llegan a encontrarse en una situación parecida. Esta información viene de nuestro apreciado y brillante pediatra, el Dr. Alberto Betech, quien diagnosticó a Teresa cuando prácticamente no mostraba ningún síntoma, y de lo que nos tocó hacer durante los días de enfermedad. Sobra decir que consulten a su médico. Va. Cuándo preocuparse. El único síntoma que es indispensable para temer influenza y del cual sí deben estar muy pendientes es la fiebre. Recalco: EL ÚNICO. No preocuparse por dolores de cuerpo, estornudos, mocos, tos, dolor de garganta o cabeza, nada de eso. La fiebre es la condición sine qua non. Si tienen sospechas, hay que tomar la temperatura al menos cada dos horas. La forma más segura de tener mediciones confiables es con termómetro normalito, diez minutos en la axila. Cuando la fiebre rebase 38.5, proseguir con el paso siguiente. No esperen, la oportunidad es muy importante. Nota: Teresa pasó en media hora de 37.5 a 39.4.La prueba rápida. Se hace en un laboratorio o, si la fiebre los sorprende en horario en que ya están cerrados como nos pasó a nosotros, entonces diríjanse al área de urgencias de un hospital. La prueba consiste en introducir por la nariz un hisopo flexible y largo (15 cms.) y obtener una muestra del moco, idealmente llegando hasta la garganta. Es ligeramente molesto pero muy breve. El resultado está listo en 45-60 minutos y les indicará únicamente si es positivo a influenza A o B, esto es, no especifica si es AH1N1. Si el resultado es negativo o bien positivo pero sólo a influenza B, felicidades, ya pueden irse a casa tranquilos. Si es positivo a influenza A, siguiente paso:La prueba confirmatoria. Por Ley y atendiendo al protocolo emitido por la Secretaría de Salud a través del INDRE (Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos), todos los casos que resultan positivos a influenza A en la prueba rápida deben realizarse la prueba confirmatoria sin costo para el paciente. El mismo laboratorio u hospital que les hizo la primera debe hacerles la segunda sin cobrarles nada. Exijan su prueba confirmatoria, si es posible, inmediatamente al recibir su resultado positivo de la prueba rápida (aunque puede hacerse al día siguiente siempre y cuando el paciente no haya tomado más de 2 pastillas de Tamiflu, ver más adelante). Asegúrense de que en el mismo lugar en donde les hacen la prueba rápida les harán la confirmatoria, insistan en que es su obligación hacerlo POR LEY. Tomen en cuenta que si quieren hacerse esta prueba después y pagarla ustedes, el costo está en el rango de los 5 mil pesos. He sabido de varios casos que se quedan sólo con la prueba rápida, siguen el tratamiento con Tamiflu y nunca saben si tuvieron o no AH1N1. ¿Por qué hacerse la prueba confirmatoria? (1) Para saber con certeza si se tiene AH1N1 o no. Si hay complicaciones posteriores, evidentemente es mejor tener el diagnóstico correcto, (2) para contribuir a las estadísticas del sistema de salud, (3) para saber si el paciente y su familia ya desarrollaron inmunidad a la enfermedad en cuyo caso, por ejemplo, no necesitarán vacunarse cuando ese recurso esté disponible, (4) la mayor parte de las escuelas y centros de trabajo piden la prueba confirmatoria.Esta prueba se hace con el método de reacción en cadena de la polimerasa a través del cual se confirma si es influenza A (en muchos casos la prueba rápida da falsos positivos), y si se trata de la variedad AH1N1. La forma de hacerla es idéntica a la prueba rápida, con un hisopo que se introduce en la nariz. También se debe llenar un cuestionario para la Secretaría de Salud. El resultado tarda de 4 a 5 días, por lo que procede no esperar e iniciar de inmediato con el:Tratamiento con Tamiflu. Hay que empezar lo más pronto posible. Teresa tomó su primera dosis dos horas después de tener el resultado de la prueba rápida. Por el momento no es fácil encontrar este medicamento en las farmacias y es indispensable la receta médica para comprarlo. La caja contiene 10 cápsulas. Para adultos y niños que pesan más de 30 kilos, la dosis es de una cápsula cada 12 horas, esto es, el tratamiento se completa en cinco días. Un efecto secundario común es el vómito violento luego de la primera dosis (afortunadamente, sólo de la primera). Aunque supuestamente se mitiga si se toma la cápsula con alimentos, Teresa vomitó cuatro veces a lo largo de la noche después de su primer Tamiflu.Al día siguiente y como milagro, empezó a mejorar. La fiebre comenzó a bajar 24 horas después de iniciar el tratamiento de 39.7 a 38, la tos –un síntoma que apareció luego de que le hicieron la primera prueba y no la dejaba ni dormir- desapareció casi de inmediato. 48 horas después ya era otra niña, comía con apetito y la fiebre se fue. Al tercer día apareció el cansancio extremo, un síntoma que el pediatra aseguró que es totalmente normal y es tanto por la enfermedad como por el Tamiflu. Al quinto día fue dada de alta por su doctor. Regresará a la escuela el lunes, es decir, su AH1N1 le costó sólo una semana de clases.Evitando el contagio. Mateo mi hijo pasó esos días en casa de su papá, pero yo estuve cerca de Teresa durante toda la enfermedad. Por política institucional del lugar en el que laboro, no se me permitió ir a trabajar desde que salió positiva la prueba rápida hasta que Teresa fue dada de alta. No usé tapabocas nunca. Desinfecté con Lysol en aerosol varias veces al día algunos objetos que compartimos como teléfonos y controles de la TV. Hubo lavado de manos muy frecuente. Decidimos lavar todos los platos y cubiertos en la lavaplatos para no tener que tocarlos, en la medida de lo posible. Además, la lavaplatos usa agua mucho más caliente que la que se tolera al lavarlos a mano.Por instrucciones del pediatra, Teresa se bañó diariamente y comió una dieta variada rica en vitamina C. No tomó antibióticos. No tomó suplementos vitamínicos. Yo sí tomé una tableta de Stresstabs con zinc al día. Ningún miembro de la familia ni de las personas que nos ayudan en la casa se contagió.En retrospectiva. Nos fue bastante bien (¡de cualquier manera, doy gracias de que ya pasó!). Hay que mantener la calma. El Tamiflu funciona de maravilla. Creo que la preocupación excesiva no ayuda en nada. Lo que sí es importante es actuar rápido.

1 comentario:

Blanca dijo...

MIL GRACIAS POR TAN TRANQUILA INFORMACION, SRA.ES LO QUE HACE FALTA, SABER HACER LAS COSAS CON TRANQUILIDAD Y OPORTUNIDAD.
GRACIAS RICARDO,POR PUBLICARLO.